miércoles, 31 de mayo de 2017

DISCRIMINACION Act. 4 Derechos Humanos: principio "pro persona".

¿A qué conclusión llegamos respecto a la discriminación?

En mi opinión, la discriminación, es negativa, se pierden derechos y beneficios sociales, culturales, económicos, de salud  y otros más. Aunque no siempre un trato diferenciado será considerado discriminación, pues jurídicamente, la discriminación solo ocurre cuando hay una conducta comprobada que demuestra la exclusión, estricción, distinción, etc., o algo que anule o impida el ejercicio del derecho (Ley Federal para prevenir y eliminar la discriminación).

          A pesar de las reformas jurídicas, la sociedad y sus roles están sufriendo cambios muy rápidos, por lo que el Derecho debería irse modificando si la sociedad cambia, y es un pesar que no se pueda ir llevando a la par de los cambios que la sociedad va teniendo. Incluso que no se respeten los derechos ya existentes, como ocurre en medio oriente, o en nuestro México, donde el mal trato, la trata de jóvenes y niños, la violencia familiar y otras, en lugar de erradicarlas han ido en aumento.  

        Si bien es verdad que muchas personas se sienten discriminadas y minimizadas, siendo un  factor psicológico derivado  del tipo de educación y relación familiar que la persona haya tenido a través de un costumbrismo, por ignorancia o simplemente por no salir de su área de confort; también es ocasionada por ser conveniente para quienes se encuentran en el poder. Ha sido provocada por la misma organización socio-económica, pero no de las personas en sí mismas, sino de la organización socio-económica desde la invasión española, donde nuestro antepasados fueron socavados y etiquetados: "indios". 
     
        En mi opinión y experiencia de vida, he podido constatar que muchos mexicanos son  y somos muy trabajadores, luchones, emprendedores, perseverantes, optimistas han luchado por sus ideales, no solo por envidia, de querer tener lo que el otro tiene....y a pesar de todo, al subir escalón por escalón, el sistema los o nos,  ha detenido.

          Y como sociedad, somos como borregos, siempre vamos tras el que va ganando. En otro momento de México, como en la Revolución Mexicana, ya tendríamos otro Francisco Villa,  pero en nuestros días no lo hay y no creo que lo haya, puesto que la sociedad no es sociedad porque no nos hemos unido a tal grado para lograrlo, aquí si te puedo decir que la sociedad está dividida y cada quien va para donde siente que le convenga más. Y efectivamente, como individuos podemos hacer mucho, trabajar e ir por ideales, y si de verdad fuéramos una sociedad también se lograría mucho, pero el sistema se ha encargado de separar e inculcar el miedo, miedo que quizá sin estar conscientes lo tengamos inculcado desde el 68, o inculcado subconscientemente a través de los medios.



¿Todos tenemos derecho a fundar una familia?

Definitivamente sí, todos tenemos derecho a fundar una familia. Invariablemente de ser un derecho, es algo implícito desde el inicio de la creación: nacer, multiplicarse y morir. Pero no vayamos muy lejos, simplemente desde la época del México Prehispánico, donde el varón era considerado el jefe, por ser más viejo se consideraba con mayor experiencia como para proteger a su familia, y las relaciones fuera del matrimonio se sancionaban severamente.

En el México Colonial, el enfrentamiento de dos culturas distintas más la religión católica, realizo cambios muy significativos en las costumbres familiares de los indígenas mexicanos, y si agregamos la mezcla de razas y clases sociales, llevo a la diversidad de organización, y conformación de las familias.

En el siglo XIX, la mayoría de las comunidades se constituían de menos de 500 habitantes y se consideraban zonas rurales, por lo que las familias se dedicaban en gran parte a la agricultura, a los niños se les encargaba cuidar de las aves de corral, recoger leña, pastorear a las ovejas, etc. La mujer se dedicaba al hogar íntegramente.  Las muertes en las mujeres era muy frecuente, por lo que el compadrazgo era vital, en ese entonces, para que los hijos no quedaran desamparados.

En el Siglo XIX, se realiza un cambio drástico en el núcleo familiar, pues en 1844 llegan las Hermanas de la Caridad, y comienzan a enseñar a escribir y leer a las mujeres, quienes comienzan a laborar en hospitales, cuidar enfermos, o a dar clases.

En el Siglo XX, el concepto y roles de familia cambian completamente, ahora el padre es menos rígido y más tolerante que en el pasado, se relaciona más con los hijos y su mujer por medio de dialogo. La madre cubre varios roles, además de ser ama de casa, trabaja fuera de casa en áreas muy variadas.  Y los hijos ahora tienen que participar en los trabajos del hogar, cambiando completamente los roles asignados a hombres y mujeres en el pasado. 

Muchos cambios a sufrido la familia a través de los tiempos, para muchos serán benéficos para otros no, lo que quizá es triste, es que las separaciones de las parejas han aumentado, así como la violencia familiar, el abuso en menores, el abandono de ancianos. Los hijos rechazan las reglas familiares y crecen sin orientación, dándose de topes ante la vida.

Quizá por eso ahora muchas personas busquen las relaciones que no sean por medio del matrimonio, como la unión libre, o las sociedades de convivencia.

Si bien es cierto que ahora tenemos relaciones familiares más abiertas y libres, debemos ser conscientes de que estamos ante constantes cambios dentro del concepto familiar, algunos nos han beneficiado y otros en mi opinión nos han perjudicado, creo que es momento de voltear atrás y no perder la forma y finalidad de organización y fundamentación familiar para decidir que queremos para nuestros hijos en el futuro.